lunes, 23 de julio de 2012

Déjate llevar conmigo.


La vida no es como nos la contaron, yo tampoco lo sabía, pero la vida no se puede planear, ni todo es negro, ni todo es blanco, no todo es dejarse oprimir por las normas. No hemos nacido para ser perfectos, si no para ser felices. Estamos aquí para echarnos a perder, para amar a la gente que se equivoca, para ser culpables, para ser inocentes, para vivir sin jueces y sin medidas de tiempo, para caer y querer subir más alto, para ser abrazados, para ser jodidos, para reír ,para tostarnos bajo la lluvia y empamarnos bajo el sol. Para romper tacones, llevar tus camisas y desayunarte, para derramar lágrimas, o  para levantarse en otro colchón. Para olvidar, para recordar, para amar, para enloquecer...Sin importar lo que ocurra. Para ser perfectos ya están los libros, las estrellas, los copos de nieve, los besos robados...

Soy la imperfección que no pretende ser perfecta... Pero ¿sabes? A veces no importa no ser perfecta para comerte el cielo...Simplemente con volver a perdernos con caras locos, con dejar huellas de colmillos en conciencias llenas de polvos echados en camas ajenas, con ser caníbal y comerte a besos, con decirte que el peor accidente es salir ileso de tu boca, con perderme en tus ojos y encontrarme en tu risa, con despertarme envuelta entre abrazos y risas... Para llegar al cielo tan solo hay que perder la noción del tiempo. Con revivir aquel momento que me hizo perder, esos pocos papeles que yo pueda tener y volver a tropezar con montones de piedras, que te tientan a cruzar una y otra vez.
"La vida se basa en dejarse llevar, y los mejores momentos son los que no planeas. Y lo único que te pido... es que te dejes llevar conmigo."
                                                                                 ....La vida es demasiado cortar para desperdiciarnos.

                                                                                                 

miércoles, 4 de julio de 2012

Adivina.


 
Adivina.
Adivina que hay debajo de este pelo largo, al que unos llaman castaño y otros  rubio, que se va rompiendo poco a poco desde abajo. Adivina que hay detrás de estos ojos negros y rasgados, con mirada dulce y el miedo en las pupilas. Adivina que cubre esta 95C.Adivina que tapa ese flequillo, esas palabras que dicen que soy fuerte, y esos ‘no me pasa nada’.
Párate a pensar, que por un momento, yo no soy como tú crees. No soy esa chica fría, que solo llora de impotencia, no soy esa chica que te tira fichas solo por sexo, la que bebe hasta las tantas subida en unos rascacielos, enfrascada en una falda de tubo y unos labios color rubí.

Soy esa amiga simpática que esta siempre tu lado, de sonrisa dulce y besos cariñosos, que le gusta reír y hacer pasárselo bien a los demás y a pesar de que odia llorar, su almohada esta empapada de sueños que mueren a las 2 de la madrugada. Altruista, soñadora, artista de pinceles y de cámaras, que le gusta escribir ( otra cosa es que lo haga bien) y escuchar. Detrás de ese pelo largo, hay un cerebro con demasiados pensamientos que se escapan por la boca; detrás de esos ojos negros, hay muchísimos sueños que faltan por cumplirse y demasiadas experiencias que quedan aún por ver; debajo de ese pecho, hay un corazón, a veces demasiado jodido, en el que hay demasiados sentimientos enredados y que está lleno de amor, y detrás de esas palabras, de esa fachada que a veces se desploma bajo mis hombros, ahí está Paula. Pequeñita, demasiado pequeñita, como paulos en latín, y que solo unos pocos, logran ver y conocer, y a veces, solo a veces, les llego a enamorar...
                                                               

viernes, 22 de junio de 2012

Si es cuestión de confesar...



Todos tenemos secretos. Inconfesables, estúpidos, divertidos,erróneos, pervertidos... De los que se guardan en el cajón más profundo de tu cuerpo, y que a veces, solo a veces, se escapan para ver la luz.
Y aquí se esperan los secretos; aunque no quieran venir. Pecadora empedernida nunca quise tener alas.
Si es cuestión de confesar...
No sé preparar café. No entiendo de tenis. Me dan miedo las avispas. Soy fuerte por fuera, coraza inmutable, corazón débil. No sé hacer el pino. No me gustan las espinacas. No me gusta correr como deporte. No me gusta llorar a pesar de ser lágrima fácil. No entiendo de números, a mi dame letras. No soy ordenada. No soy una princesita, pero a mi es que no me van las monarquías. Odio las cucarachas. Odio las películas de guerra. Odio las puñaladas traperas. No me gusta andar, si tengo alas para volar.
De sonrisas picaronas y curvas como carreteras, guiños a escondidas al compás de tus caderas .A más altura que en la torre Eiffel, más cerca de tu piel a poder ser. Estoy hecha de malas decisiones y Bendita locura es mi segundo nombre. Puedes contar conmigo siempre, para sujetarte la cabeza en un baño de mala muerte o sujetarte la cabeza mientras lloras.
Soy vampiresa de cuellos y sirena de camas. 1’68cm de dulce de mañanas y salvaje de noches. Tsunami de tus caderas y la que tú pelo altera. Coleccionista de sonrisas y monedas, viajera a través de ciudades y palmeras.

Soy ...
De las que saborean el chocolate solo si esta sobre tu piel.
De las que esnifan cada gota de lluvia
De las que son fáciles de hacer daño.
De las que plasman tu alma con un lápiz y tu sonrisa con una cámara.
De las que para desaparecer se mueven al compás de la música.
De las que buscan amores en vaqueros desgastados.
De las que tienen siete vidas.
De las que arañan el cielo poquito a poco.
De las que se fuman la vida en tres calás.
Y aquí sigo desvelando secretos, uno a uno, hasta llegar  a mis novecientos setenta y tres.
Si es cuestión de confesar, sé perfectamente  lo que soy, y lo que dejo de ser y hacer, y no me arrepiento de nada, porque es lo que me ha hecho ser como soy, y al final y al cabo... No parece tan malo no?
Estamos vivos, es lo que importa. Todo lo demás no son más que golpes.
                                                                    recuerda que si caímos en picado...
                                                                                     fue  porque a veces fuimos nubes con la mente.
                             
                               

domingo, 15 de abril de 2012

Y la peor sensación es el miedo.


Y como todas las mañanas levantas los muros a tu alrededor, ya es rutina, casi ni los ves, y los demás ni lo notan.
 A veces, cuando ya no puedes más, se van rajando y no puedes controlarlo, las lágrimas se escapan, como la lluvia en el cielo, y van inundando tus ojos, enrojeciendo tus mejillas y una oscuridad se apodera de ti.
Y la peor sensación es el miedo. Miedo al “Que va ahora”, miedo al que te de vuelvan a hacer daño, como siempre te han hecho.
Se supone que interpreto un papel, que el resto me conoce, se supone que si yo me derrumbo, ellos me reconstruyen. Pero estoy acostumbrada a ser la fuerte, la psicóloga, la que coloca los ladrillos caídos a los demás, y cuando a veces, algo dentro de mí muere, es como una mota de polvo. Debería estar acostumbrada, pero a pesar de todo, el dolor no es un sentimiento al que me pueda acostumbrar. Simplemente trago y aguanto.
Ya es de noche, toca bajar la armadura. Me duelen los hombros, cada día pesa más, cada día me duele más, cada noche el dolor se me hace más conocido.
Que duermas bien me dicen.
“La gente sólo ve de mí, lo que les dejo ver, a partir de ahí, ellos son los que piensan que me conocen”.                               
                                                                                   No soy perfecta, 
                                                                                                                                            pero se supone que 
                                                                                                                                                                          eso no debería importar...